Una jartá de pamplinas...

Si us plau...

martes, febrero 17, 2009

Yo sólo es por ayudar...

Vale.

Es 2009.

Estamos con una crisis de dos pares de copones.

Las empresas grandiosas se salvarán, eso sí, a base de despedir a media plantilla y de recibir ayudas del gobierno correspondiente.

Los bancos, por supuesto, se salvarán, también gracias a las ayudas que les permitirán tener liquidez y pagar bellos bonus a los directivos que no supieron ver cómo se la estaban metiendo.

Las pequeñas empresas, ah, eso es otro cantar. La mitad se irán a tomar por saco.

Los autónomos también. Cómo mola que te paguen a seis meses vista, si no se declaran tus clientes en bancarrota antes.

En fin, bello panorama. Todo esto por creer los cantos de sirena de la vivienda, las hipotecas y su puta madre. ¿Que los pisos nunca bajan? ¿Tomar tierra? Te vas a hartar...

Y si antes todo el mundo decía que las subvenciones eran para nenazas, que no había que intervenir, ahora todos quieren echar mano del fondo común.

Y digo yo... (a ver qué dice éste...)

Uno. ¿Por qué cojones no se ha evitado esto mismo antes? ¿Cómo? ¡Bajando el precio de las viviendas! ¡Si tienes que dar una subvención para ayudar al alquiler, hazlo bien! ¡La subvención la controla el Estado sobre el pago final, de forma que la rebaja repercuta sobre el arrendatario! ¡No le des la pasta al arrendatario, porque si no, el arrendador se frotará las manos mucho mientras se le ponen los ojos con el símbolo del dólar!

Muy poco interés es lo que ha habido. Se ve que interesaba fomentar el ladrillo como motor nacional para aparentar que semos desarrollaos. Si hubieramos fomentado un poco más la industria y las empresas...

¿Cómo?

Pues subvencionando, pero bien. En lugar de dar créditos y pollas para que uno monte un bar y luego se arruine porque no se sale bien el all i oli y soy una persona intratable con la clientela, se ofrece asesoría, formación, etc, a la gente para que monten una empresa y se evalúa la viabilidad. Se ayuda con los trámites, papeleos, dudas, y luego, si aún así sale mal, se aplica la subvención pagando las deudas pendientes en caso de quiebra. O sea, te enseñamos a montar tu chiringuito, y te ponemos una red por si acaso, siempre y cuando lo que hagas no sea una idea propia de un guijarro.

Hala. ¿Tengo razón? Ni puta idea, ni falta que me hace, pero me he quedado muy a gusto.

Besitos, hala...

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3 Comentarios:

  • El 2/23/2009 12:18 p. m., se hizo el silencio, y Blogger norberto profirió…

    Sigues erre que erre con que el problema es del mercado inmobiliario... Pues reza para que la vivienda no aterrize, porque lo hará encima de tu cabeza. No queréis entender que el problema está en el sistema capitalista en el que vivimos, que no es otra cosa que una ESTAFA PIRAMIDAL.
    En fin, yo tambien me he quedado agusto.

    ¿Qué tal todo por ahí?

    Un saludo.

     
  • El 2/23/2009 4:23 p. m., se hizo el silencio, y Anonymous verdaderoanaraquista profirió…

    ¡Qué manía con echar la culpa al sistema capitalista! Se le trata como al demonio, omnipresente, omnipotenete pero que no aparece por ningún sitio. Conozco a "anarquistas" que culpan al sistema de su propio egoísmo que, según ellos, les han metido en la cabeza... como ellos son buenos por naturaleza la culpa es de una conspiración global que está en todos lados pero que no se ve en ningún sitio.

    El capitalismo es la expresión máxima del ser humano conseguida hasta el momento. Otra cosa es que si las tribus primigenieas compartián todos los bienes signifique que el "comunismo" también esté en nuestra naturaleza, en su justa medida, sin necesidad de esa dictadura moral que los charlatanes de todos los colores (religiones o ,
    ideologías) nos tratan de imponer o inculcar.

    En definitiva... Mario, llevas más razón que un santo. Este neo"liberalismo" que solo da libertad a los de siempre, a los de arriba, es una falacia. Los poderosos, mientras el estado les beneficiaba, lo defendieron, cuando han visto que les podía estorbar, lo redujeron a su mínima expresión, lease ejército y subvenciones para sus intereses. ¡Que el estado es un lastre! ¡Quién lo diría! ¡Que hipócritas!

     
  • El 2/23/2009 9:21 p. m., se hizo el silencio, y Blogger El Mario profirió…

    @norberto: No digo que la culpa sea de la burbuja inmobiliaria, pero es ahí donde (esta vez) se ha manifestado la cara del capitalismo salvaje. Y sí, ahí pensamos igual. La diferencia entre Madoff y un banquero cualquiera es simplemente que el sistema del primero cascaba pelín más rápido, y que el banquero tiene el beneplácito del gobierno que sea.

    En cualquier caso, insisto. No se ha hecho nada para evitar un endeudamiento masivo cuando se podía, y ahora se rescata a quien se ha beneficiado de todo estor, que ahora se esconde bien calentito mientras niega el crédito a empresas y autónomos que lo necesitan.

    La vivienda ya ha caído. Pero va a arrastrar a la industria y al comercio. Y todo por negar la ayuda a quien la necesita y dársela a quien no la merece. En fin...

    Por aquí todo cojonudo, el trabajo bien, el hogar bien y el amor lo mejor de todo :)

    @verdaderoanarquista: A ver, yo me suelo definir como socialdemócrata. En ese sentido, suelo creer más en la economía de mercado que en otra cosa, porque, no, la gente no es tan buena (ya lo hemos visto, cuántos han aprovechado la situación para lucrarse especulando con viviendas). Ahora, dicho esto, precisamente por esa codicia inherente al ser humano, hay que poner reglas. Si cualquier otro aspecto de nuestra vida está (o debería) regulado, precisamente para evitar que el fuerte abuse del débil (aunque a algunos... fuertes... no les parezca bien), ¿por qué narices el mercado no? En fin, que o se fijan ciertas reglas del juego (que siempre se podrán evitar, con un poco de astucia), o se interviene para salvar el pastel. Y no se ha hecho, ni se hará, porque había mucha gente trincando. Así que nada, nos vamos todos a la mierda.

    ¿Aprenderemos algún día?

     

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