Ayer, en el Parlamento Europeo, un montón de tipos votaron a favor de hacer
una barbaridad.
En pocas palabras, podríamos decir que como las compañías discográficas y las entidades de gestión no ganan ya bastante dinero, estos tipos pretenden legislar a favor de la adopción de modelos de control de contenidos claramente abusivos, como los planteados por Sarkozy en Francia. El tráfico de red de cada usuario se vigila, y si se decide que está descargando contenidos ilegales, se le avisa hasta tres veces antes de cortar la conexión.
En este caso se ha votado a favor, entre otras cosas, de que los usuarios tengan que ejecutar un software espía en sus propios equipos que controle en todo momento si se están llevando a cabo descargas ilegales. O sea, que te pinchan la línea para que no la uses mal. Supongo que lo próximo será escuchar tus conversaciones para que no digas palabras soeces.
Porque, no nos engañemos, la única manera de comprobar si estoy descargando algo ilegal es examinando mi tráfico. Todo mi tráfico. Controlando mis comunicaciones. Porque cualquiera puede cambiar el puerto de funcionamiento de su programa P2P. Y se pueden cifrar los datos que se mandan. Así que tendrán que ver exactamente todo lo que un usuario manda, y prohibir el uso de sistemas de cifrado. Y, por supuesto, prohibir que cualquiera pueda programar, puesto que basta saber un poco para sortear las barreras impuestas.
Dicho todo esto, se me antoja que la idea de vigilar nuestros ordenadores no es útil para vuestros propósitos. Corrijo, sí es útil para vuestros propósitos. Que no son, precisamente, vigilar qué música escuchamos. Las entidades de gestión no se dan cuenta de todo lo que están haciendo a favor de un Gran Hermano vigilante, o acaso no les importa.
A ver si os enteráis. No podéis hacerlo. A no ser que prohibáis la Internet. Y si la prohibís, (¡cómo os gustaría!), los usuarios montaremos nuestra propia red. Os jode que hablemos, os jode que leamos, os jode que pensemos. Antes éramos fáciles (?) de domar, porque estábamos incomunicados. Os jode que podamos decir lo que queramos. Os jode que no compremos vuestra mierda.
Luego habrá quien diga que Stallman es un radical... Pues no dice
nada que no esté pasando...
Besitos...
Etiquetas: cosas que pasan, no puedo creer que lo hayan inventado, visiones de otros mundos