Una jartá de pamplinas...

Si us plau...

lunes, marzo 27, 2006

Estrella invitada...

Visto que lo que más éxito tiene de este blog son las colaboraciones espontáneas, dedico este monográfico a esa criatura que ha monopolizado la atención de las visitas este último mes.

Señoras y señores, damas y caballeros, les presento a... Benito.

Benito, un gato muy sexy...
Benito es un gato callejero que mi madre adoptó el verano pasado, allá por Agosto. O sea, que todavía no tiene ni un año. Y es un pendejo. Cuando quiere que lo cojan, trepa por los pantalones... (y más vale tener suerte y llevar pantalones largos ese día, porque duele un taco...)

El pobre animal ya ha sufrido los rigores de la vida callejera. Durante su tierna infancia (?) este pobre bicho era pasto de las pulgas y de algún desaprensivo que se preocupó de golpearle fuertemente. Como resultado de esta crueldad, la criatura no es capaz de cerrar completamente el ojo derecho. Este gesto desafortunado, sin embargo, hace que casi siempre muestre una sonrisa malvada, no carente de cierto atractivo gamberro.

Es posible que en los traumas de juventud se oculte el origen de algunos de sus hábitos más extraños y singulares. Por ejemplo, como se vio en "El milagro antigrasa...", tiene la costumbre de acechar como un cocopótamo cualquiera en un río africano. Otra de sus aficiones es jugar con el agua, algo un tanto inusual en un gato común.

Mierda, mierda, mierda, qué mala es esta cerveza...
Otras manías de este ejemplar son, por citar algunas...

  • Meterse en el forro del canapé de la cama del que suscribe, formando una especie de saco de gato colgante.
  • Trepar por las cortinas de la habitación del que suscribe.
  • En caso de tener las cortinas muy vistas, trepar por los cables del ordenador que se encuentra en la habitación del que suscribe.
  • Acechar desde encima de la nevera, dispuesto a cazar cualquier cosa que de ella salga. O entre.
  • Aparecer de improviso entre los dos sillones reclinables del salón, con la cruel intención de propinar una colleja (¡con uñas!) al incauto que se encuentre allí viendo la última peli de Bergman.


No me toques la pelota...
Benito es el paradigma de la ambigüedad encarnado en un cuerpo felino. Durante los primeros cuatro meses de su vida, fue criado como si de una gata se tratase, debido a la falta de observación (¿ceguera?) de sus amos. O quizá a la costumbre, pues por mi casa sólo habían pasado gatas, y no podíamos imaginar que los gatos, como otros mamíferos, presentaban ambos sexos.

¿A que te comes la cámara, gilipollas?
En definitiva, éste es Benito, un gato que de una vida dura ha pasado a ser el amo de la casa...

Besitos...

2 Comentarios:

  • El 3/28/2006 2:41 p. m., se hizo el silencio, y Anonymous Anónimo profirió…

    ¿Puedo ciberadoptarlo para mi ático particular?

     
  • El 3/28/2006 7:13 p. m., se hizo el silencio, y Blogger El Mario profirió…

    Pues claro, pero sólo tú :)

    Que mi gato cobra por exclusiva vendida ;)

     

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